
Este proyecto consistió en la creación de una propuesta visual para una colección ficticia de tres vinos (blanco, rosado y tinto), partiendo de la mezcla entre una marca real y un estilo artístico reconocido. En mi caso, elegí trabajar con Chupa Chups y el Pop Art, tomando como principal inspiración la obra de Wayne Thiebaud, dado que su uso vibrante del color combina a la perfección con la marca elegida.
La propuesta se basa en vincular cada vino con una fruta representativa de la marca y su paleta cromática y realizarla en ilustración digital en el estilo de Wayne Thiebaud.
Desde la asignatura de fotografía, realizamos las tomas reales de las botellas, cuidando iluminación, composición y estilo. En la parte de técnicas digitales diseñé las etiquetas ilustradas siguiendo la estética pop y realicé un fotomontaje integrando los diseños en las botellas originales para dar forma a la presentación final.